A Luis Bienvenido
Ay, Manito. Ay, Manito
que se va tu galoncito
por el río.
Se lo lleva la cañada.
Va llenándose de agua.
¿Por qué no para?
Hermanito, se te fue
el galoncito y no sé
si ha de volver.
Ya no llores, hermanito.
Seguro que en un ratito
viene contigo.
Cuando llegue hasta la mar
lo veremos regresar,
lleno de sal.
Se ha perdido el galoncito.
Ese era el más bonito
del bohío.
