Hoy es un hermoso día, definitivamente. Un radiante sol hace presencia desde llegadas las seis de la mañana, cuando los estudiantes y obreros de la escuela iniciaron sus labores en el campo. Levantarse a las cinco es lo difícil. Una vez tomado el café mañanero, el camino ya no es tan pesado. Pero si no se ha echado nada en el estómago, en eso de las diez da un hambre en cuadritos al que se
